martes, 28 de enero de 2025

Auschwitz

Estos días en que se conmemora los 80 años de su liberación he recordado mi estancia allí. Hace pocos años fui a Polonia por motivos profesionales. Auschwitz está entre Cracovia y Katowice donde yo me encontraba.

A las once debia estar en una reunión de trabajo por lo que a las siete de la mañana estaba en el campo de concentración. Fui en un taxi y a medida que amanecía podía ver los campos entre girones de niebla y los árboles sin hojas como los veían por ultima vez los millones de judios que fueron masacrados.
Iba solo y es verdaderamente aterrador pasar bajo el famoso letrero de la puerta: El trabajo os hace libres por el que trascurrían los trenes de la muerte.
Auschwitz es un templo, un lugar sagrado que debe ser visitado en homenaje a los inocentes y como recuerdo imperedecero de la maldad humana absoluta.
No había nadie y caminé como un enajenado entre los barracones, aun de noche, con la humedad de la amanecida de fines de octubre en la Alta Silesia.
Me encontré sin otra compañía que mis pensamientos en el interior de una cámara de gas, con sus duchas, sus azulejos, las paredes desconchadas, las tuberías, su luz amarillenta y la desnudez del terror.
Nadie podía verme y podía llorar sin pudor y no paré en toda la visita. Iba de un lado para otro y las lágrimas no me dejaban a veces ni leer los carteles donde explicaban que esos montones de gafas eran de los miles de asesinados y esos cientos de zapatos de mujeres, niños, con las formas marcadas de haber sido usados por seres humanos que fueron exterminados.
Los zapatos siempre ilusionan cuando se estrenan. Cómo podrían imaginar esas criaturas cuando se los pusiesen alegremente por las calles de Varsovia, o Viena o Budapest que acabarían en una inmensa pila trágica.
Las latas de Zyklon B almacenadas, otras abiertas. El muro de la muerte sobre el que acribillaban a innumerables personas. Me arrodillaba, rezaba, sobrecogido y espantado.
La celda de Maximiliano Kolbe, los camastros, los caminos de tierra sucia. Todo era un mal sueño, una pesadilla, un infierno. Todo vacío, todo mudo, donde flotaban las almas de los desaparecidos. Es inconcebible, desgarrador, irracional, demencial y bestial.
No hay consuelo. Sale uno desvastado, abrumado y herido.
Hay que ir para llorar, literalmente, sobre las tumbas de tantos inocentes, que aquí son el testimonilo de los de toda la historia, del pasado, el presente y el futuro.

El consuelo es imposible, la esperanza se oscurece y todo es abrumador hasta el extremo. Ante algo tan incomprensible que ocurrió en el mismo lugar en el que uno se halla en un pasado reciente, sólo puede uno aferrarse como un naufrago a la Pasión de un Dios crucificado que en su misterio acoge a todos y entre gemidos repetirse, para poder seguir viviendo, las frases del Apocalipsis:

Estos son los que vienen de la gran tribulación;
ellos han lavado sus vestiduras
y las han blanqueado en la sangre del Cordero.

miércoles, 31 de julio de 2024

Noche de ronda

¡Nos quedamos sin móvil y estamos vendidos! Regreso a casa desde Sanlucar solo. Tengo una visita por Sevilla con unas personas muy importantes norteamericanas al día siguiente. Enchufo el teléfono y no me carga porque está húmeda la conexión. ¡¡Madre mía!! allí lo tengo todo, las entradas on line, la música, textos para leer...Veo que está a punto de apagarse. Apunto los telefonos más urgentes que voy a necesitar al día siguiente en un papelillo y justo entonces colapsa. No hay manera de que cargue. Aparece el maldito mensaje ¡peligro, no conectar!
Son más de las doce de la noche. No tengo línea fija, ni despertador para el día siguiente, ni me pueden llamar si pasa algo ni puedo yo llamar si me da un parraque de pronto. Basta que esté uno incomunicado para que pase algo y después se cuente -y para colomo es la única vez que el móvil no funcionaba-. Me paso la noche intentando arreglar el telefóno. No hay secador de pelo, se lo han llevado a la playa. Pongo el telefono pegado al ventilador. Sigue sin funcionar. Abro un paquete de arroz e introduzco el aparato y lo pongo junto al ventilador de nuevo.
Trato de dormir. Ojú, otra vez enchfo y nada.
Bajo de la cama y me tropiezo con el arroz que se desperdiga por la habitación de madrugada.
Se me ocurre poner el horno a ver si calentandolo se seca... Me tropiezo con la esquina de un mueble en la oscuridad y me destrozo el dedo "índice" del pie. Ahhh! Introduzco el movil en el horno caliente pero apagado. Regreso a la habitación. Me pincho con el arroz desperdigado.
Saco al movil del horno procurando no quemarme. Tampoco funciona.
Trato de dormir, pero con el temor de no despertarme a la hora. Amanece y el dichoso chisme sigue missing. En fin un horror. 
La vida -dijo- Santa Teresa es como una mala noche en una mala posada ¡y sin movil, añado yo!


martes, 23 de julio de 2024

CÁDIZ





Cádiz es una ciudad preciosa, fascinante y encantadora. Cada vez que voy descubro algo sorprendente. Tiene un algo de Venecia, esas calles altas y estrechas a la que faltan los canales, algo de Génova y un mucho de la Habana. La luz es rutilante. Al ser casi una isla, tan pequeña rodeada de azul, el reverbero del agua flota en el aire y aunque no se vea, el mar está siempre presente sobre las azoteas, tembloroso.

Las iglesias se enmascaran alineadas entre las casas y tras la puerta se abren las bóvedas que custodian retablos barrocos, reliquias, exvotos y Cristos con cabello natural y cruces al hombre de plata peruana.

Hemos entrado en la Santa Cueva. Qué refinamiento de la alta burguesía comercial de una ciudad que se convierte en el XVIII en un emporio donde se trasiega con porcelanas, especias, sedas, y productos de todo el mundo y que es capaz de llamar a Haynd para que componga la música y a Goya para que cubra las paredes de sus oratorios.

Y Gravina y Trafalgar y Ulloa y los ilustraods y los doceañistas de ambas Españas...

Ha tenido suerte la ciudad, todas las barrabasadas del desarrollismo las han hecho de Puerta Tierra para afuera, cargandose la playa, eso sí. Bueno, la playa es tan hermosa que no hay quien se la cargue, pero todo el encanto Belle Epoque de las villas y chalets ya no existe y el desorden de construcciones feas y anodinas lo invade todo. Pero el casco histórico se fue degradando de manera lamentable, hace 20 años, daba pena, pero ahora como nada se ha destruido al ser remozado está despertando a su antigua belleza, como una mujer que se acicala tras una mala noche y vuelve a recuperar su lozanía que nunca perdió.

Cádiz es una maravilla, una concha de nacar entre el mar y el sol.

lunes, 22 de julio de 2024

¡VACACIONES!


El primer día de vacaciones. Estamos solos. La casa con las habitaciones vacías. Amanecimos los dos como si fueramos unos jubilados. Nuestro cafe y las tostadas, el zumo de naranja en el patio. Todo recogido en un momento. No el lío del lavaplatos que se forma en cada comida que practicamente queda lleno. Comprendo ese afán de reciclaje que tiene ahora la ciudadanía. Claro, con esa tranquilidad da para poner tres o cuatro bolsitas para cada residuo y después entretenerse tirándolas en diversos recipientes. No creo que al planeta eso le sirva  para bien ni para mal pero sí que genera una íntima satisfacción de que algo se hace y sobre todo debe ser la mar de entretenido para los que no tengan otra cosa mejor que hacer. Hoy ha llegado Ignacio y después de comer Pilar. Aún así esto sigue pareciendo la casa fantasma, Santi haciendo el Camino Portugués, Manolo en casa de unos amigos en Nerja y Reyes sigue en Génova, donde se ha tirado un año de Erasmus formidable.

No es que tenga el síndrome del nido vacío porque estoy a gustísimo pero también estoy deseando tenerlos aquí a todos y que cada comida sea una fiesta y un alborozo y un jolgorio y que el lavaplatos no pare de funcionar.

miércoles, 3 de enero de 2024

Entierro en la Caridad. 2 de enero.


Suena una esquila, es el muñidor de la Hermandad de la Santa Caridad que anuncia que hay un entierro. En la puerta de la capilla, aparece alzada la cruz con el corazón flameante y dos acogidos con faroles oscuros, unas batas azules y un sombrero negro de alas, como una especie de bombín antiguo.

Están parados sobre la lápida donde yacía el venerable Mañara:  "Aquí yacen los huesos y cenizas del peor hombre que ha habido en el mundo, rueguen a Dios por él" junto a los jeroglíficos de las postrimerías: In ictu oculi, Finis Gloriae Mundi de Valdes Leal. En las naves de la iglesia Murillo nos dejó las escenas magistrales de las obras de misericordia que debemos realizar para que cuando salgamos en un catafalco como el que ahora vemos se nos abran las puertas de la Jerusalén celeste. Otro cuadro magnífico sobre el coro nos lo indica. Sólo con la humildad del emperador Heraclio, despojado de toda pompa se nos abrirán dichas hojas.

Es temprano y hace frío en Sevilla, una Sevilla que se ha detenido en el tiempo. Las calles están llenas de personas bulliciosas que compran los últimos regalos de Reyes, pero aquí hay un paréntesis que nos recuerda que nada es para siempre. "Mira en este desdichado monte, á quien el mundo llama felicidad, la multitud de gente que le habita : mira la confusión, y babel, y vocería con que unos á otros no se entienden. Mira los ambiciosos, qué tristes, y qué hambrientos de bienes de fortuna : hasta los montes de oro y plata tienen á las espaldas, no porque la desprecian , sino porque esta gente nunca mira lo que tienen, sino lo que les falta" (Discurso de la Verdad Cap. XXIV)

En fin, que de pronto nos hemos dado cuenta de la futilidad de todo, aunque cojo la bici, las entradas que acabo de recoger en el Teatro Maestranza y sigo mi camino, aún debo entrar el alguna que otra tienda. La vida sigue, pero...


jueves, 21 de diciembre de 2023

A Antonio Burgos, in memoriam.

 Al gran maestro, soñador de Sevilla


Antonio Burgos se va pero nos deja su Sevilla. Esa herencia esta ahí y forma parte de la Ciudad como un revuelo de seises o las campanas de la Giralda, como las pinceladas de Murillo, como las páginas de Ocnos, como el vaivén de un palio, como las columnas de la calle Mármoles. Antonio Burgos se va pero, nadie lo dude, se queda haciendo más hermosa y más bella a Sevilla.

Esa Sevilla soñada que con su mirada personalísima y amable, fue acrisolando para entregárnosla transfigurada.

Hoy se nos muere el maestro Burgos, y estamos desconsolados, nos sentimos huérfanos, muy tristes, pero eternamente agradecidos. Hemos buscado en las primeras paginas del ABC su artículo desde niños y hemos aprendido a amar la ciudad a través de sus ojos.

Montesinos, Sierra, Laffón, Cernuda, Izquierdo, Romero Murube… heredero de una forma de ver, de moldear la Ciudad, ha dejado un corpus único. Un caballero atado a una columna, una columna que es un pilar insustituible sobre el que se asienta para siempre la ciudad del Rio Grande.

Hoy han enmudecido los vencejos y hace un frío que cala, que se mete en los huesos, ese frío antiguo que él cantaba, de los sabañones y la callejas solitarias, de los patinillos que rezuman humedades y casas derruidas por las viejas  riadas, de zaguanes de mármol y aspidistras mojadas bajo las galerías de columnas de Génova.

Hoy es un día triste porque se ha ido el maestro en un diciembre gris cuando suben de nuevo a sus camarines las Esperanzas.

Hoy viste de luto la Macarena porque se ha roto una voz que le cantó como nadie.

Hoy hay lazos negros de duelo por el Arenal porque ha muerto aquel niño del barrio hijo de la zapatera y el alfayate.

Hoy Sevilla es menos Sevilla...pero no, que Sevilla es eterna como lo es el maestro, nadie podrá destruir la Sevilla de Burgos, porque los sueños no se destruyen. Antonio Burgos ya ha cruzado el Arco y el atrio de San Lorenzo, se lo ha merecido.

Querido Antonio, querido maestro, soñador de la belleza de la ciudad autentica que existe inmutable más allá del tiempo y el espacio. Nos regalaste una quimera pura e inaprensible por los siglos de los siglos.

Descanse en paz, amigo, nuestra deuda es infinita. Dios se lo pague.


Ignacio Trujillo Berraquero


domingo, 5 de noviembre de 2023

DEMOCRACIA O AUTOCRACIA, ESA ES LA CUESTIÓN

 


Estamos en uno de los momentos más crítico de la historia de España. Está amenazado el régimen que nos dimos en el 78, nos estamos jugando nuestra libertad, esto es, la vida. Ahora el enemigo es interno, mucho más peligroso y sibilino que los golpes de estado de Tejero o Puigdemont porque Quis custodiet ipsos custodes?

La “pendiente resbaladiza” que se inició con la alteración del espíritu de la Constitución cuando un joven Felipe González llegó al poder, y se interpretó torticeramente la forma de elegir a los miembros del CGPJ para someterlos al ejecutivo, mantenido por todas las mayorías absolutas que después han sido, no lo olvidemos, fue el inicio de la destrucción de la separación de los tres Poderes del Estado. Comenzó a minarse la independencia del judicial (Montesquieu ha muerto, dicen que se dijo).

Mal que bien las democracias van funcionando cuando sus protagonistas tienen un mínimo de respeto a la ley, un resquicio de lealtad, un ápice de decencia, que les impida perpetrar felonías flagrantes, pero esta separación se hace imprescindible cuando llegan al poder personajes siniestros, sin escrúpulos, de tintes autoritarios, sin conciencia, ni moral, salvo perpetuarse en el poder. Es en momentos aciagos, como ocurre ahora con Pedro Sánchez Castejón, presidente en funciones, cuando ese equilibrio de poderes debiera salvar la democracia de las garras del tirano.

Desgraciadamente, los instrumentos fallan, se ha ido manipulando el ordenamiento jurídico para llegar a una situación en la que hasta se duda de la neutralidad del máximo Tribunal garante de la Constitución, en cuya composición influyen las mayorías gubernamentales.

Conviene recordar que en España se viene tildando públicamente, sin pudor, en medios de comunicación y en cualquier foro, a jueces de “progresistas” o “conservadores”, lo cual es la perversión más absoluta de lo que debe entenderse por un juez, “independientes, inamovibles, responsables y sometidos únicamente al imperio de la ley”. Adjetivar a un juez no es más que acreditar su parcialidad.

Si esto lo hemos admitido sin sonrojo no debe extrañarnos que tras estos polvos lleguen estos lodos. Polvo, precisamente, con el que algunos magistrados, véase el actual presidente del TC, no duda en afirmar que pueden mancharse las togas en el camino.

Hay épocas en las que la historia da un quiebro para despeñarse en el abismo, el padre Mariana ya nos advertía en su De rege et regis institutione, situaciones como la llegada “legítima” de Hitler al poder, la traición del Rey Felón, la deriva opresiva de la II República tan bien acogida en principio, o ahora, en España, la traición que trata de perpetrar el presidente Sánchez y el partido socialista vendiéndose a los etarras y los delincuentes independentistas fugados para sentarse en la poltrona caiga quien caiga, en este caso, la Democracia. No se trata ahora de derechas o izquierdas si no de libertad o dictadura.

Los españoles no podemos permitir esta deriva terrible. Debemos hacer todo lo posible para parar ya esta deslealtad, ilegitima y anticonstitucional. De lo contrario la sangre si llegará al río.