jueves, 22 de junio de 2017

A LA UNA, A LAS DOS Y A LAS...

oil on canvas
63.7 x 53.3 cm.
¡Aun estáis a tiempo! 
Por dos o tres millones de libras podéis adquirir esta maravillosa obra de Murillo en Sotheby´s el próximo 5 de julio. Es espléndida, merece la pena hacer el esfuerzo.
Perteneció a la colección del Duque de Villahermosa, cuyos herederos lo vendieron ya en el siglo XVIII a un coleccionista inglés y este a un clérigo a traves de Christie´s y así hasta los herederos actuales.
Si os la quitan, no os preocupéis porque al día siguiente podéis  recurrir a esta otra, que sale en Durán, pero que no tiene la misma calidad y es obra con participación de taller, claro que el precio está tirado, 35.000 euretes...
¡Suerte!

lunes, 19 de junio de 2017

Tres aberraciones, tres.

Los tres grandes males que nos asolan y contra los que tenemos que luchar con denuedo:

La aceptación social del aborto
El animalismo-ecologismo
La ideología de género

Los tres están íntimamente unidos y crean una sinergia perversa.

Son tres aberraciones que nos están introduciendo a machamartillo contra las que hay que oponerse férreamente.

Los comentarios "ecologistas" ante la muerte de Ivan Fandiño indican el camino por el que nos despeñamos.

domingo, 18 de junio de 2017

Tantum ergo

A pesar de los treinta y tantos grados que ya hacía a las 9 de la mañana me enfundé el chaqué, con su chaleco y todo. Cuando ya salía, ay, la corbata, abróchese usted el último botón de la camisa y ahóguese con el lazo de seda.
Los dos niños con sus trajes, uno de terciopelo y galones dorados, muy fresquito también, el otro una sotana granate con dos mil botones y una capelina sobre ella, además de unas medias rojas, que anoche, me acordé, tuve que comprar en el Corte Ingles a las diez menos cinco de la noche...
Manolito echaba chispas, además de que no se quería levantar, se negaba a llevar esos ropones extraños, y mientras caminábamos por la calle era un continuo protestar; cualquiera que lo viera, un angelito rubio, vestido de esa guisa y relatando como un carretero.
Cuando llegamos me puse delante de un ventilador sudando a chorros.
Íbamos a acompañar al Santísimo, y a nadie se le ocurriría cambiar ni un ápice del rito secular por mor de las temperaturas para ponerse "más fresquito" es decir para adaptarse a la "coyuntura actual" a los "signos de los tiempos". No, no, ahí todo el mundo como toda la vida de Dios, unos con chaqués de lana, el sacerdote con pesadas capas pluviales de oro bordado,  otros con dalmáticas de damasco, aquellos con cuellos de encaje.

En fin que salió la procesión gloriosamente, con toda la calor, como siempre, espléndida, sin contemporizar, a pesar de los elementos.

Y encima regresamos todos vivos.


martes, 13 de junio de 2017

Línea directa ahora...

Entre los Antonios de mi agenda de wassap veo su foto y me sobresalto.
No voy a borrarlo, aunque ya ese teléfono no tiene receptor. Aparece junto a su mujer que mira a la cámara mientras él la mira a ella, al fondo un río y una ciudad preciosa sobre una colina.
Supongo que ya estaba enfermo entonces, aunque no lo parezca. Tiene el mismo aspecto que en la facultad, alto y delgado, cuando era el primero en todo y sacaba matrícula tras matrícula.
Ha sido el primero en morir.
Era una cabeza privilegiada y sacó las oposiciones a judicatura de un tirón. Era un optimista nato. Desde el hospital- me cuentan- daba órdenes para cuando volviese a casa, cuando ya todos sabían que nunca lo haría.
Ha muerto en paz, con su fe intacta.
Es inexplicable que perdure en mi agenda su teléfono y su foto y él no esté. Es absurdo que haya muerto ahora y que el jueves pasado fuésemos a su funeral y hoy, 13 de junio, se celebre su onomástica y no podamos enviarle un wassap.
Yo sé que él ya lo entiende todo y sé que su mujer y sus dos hijos están más protegidos ahora que él los mira desde el cielo, pero es dura la ausencia hasta el reencuentro.
Antonio, amigo, intercede por nosotros hasta que volvamos a vernos.
Un abrazo.


miércoles, 7 de junio de 2017

Ignacio Echeverría, Grande de España

Y hay un tipo, un machote, un valiente, español, con nombre de santo vasco, que en lugar de huir, que es lo que te pide el cuerpo, y al día siguiente colocar una velita con mensaje melifluo, se baja de su bici y se lía a mamporros con un terrorista que asesinaba a una mujer.
Me reconcilia con la humanidad. Ya quisiera ser yo como él, y tener las agallas de dar mi vida por defender a otros. Si hubiera así muchos otro gallo nos cantaría...
No sé todavía si está vivo o muerto, la negligencia de Scotland Yard es verdaderamente lamentable, la imagen del Imperio Británico se nos está desmoronando por momentos.
Rezo porque viva y se le pueda otorgar el título de nobleza que merece Conde del Puente de la Torre y Grande de España.

(En su escudo de armas: sobre campo de gules, monopatín de plata)

domingo, 28 de mayo de 2017

Sub tuum praesidium (Ahora más que nunca)

Theotokos (la Virgen como "madre de Dios", entronizada y ella misma trono de Cristo) con ángeles y los santos Jorge y Teodoro. Icono bizantino a la encáustica (ca. 600, procedente del Monasterio de Santa Catalina del Monte Sinaí).

Texto de la liturgia copta de Navidad del siglo tercero. Está escrito en griego en fechas cercanas a 250 D.C. Se usa en la liturgia copta de este día.


Sub tuum praesidium
confugimus,
Sancta Dei Genetrix.
Nostras deprecationes ne despicias
En necessitatibus nostris,
sed a periculis cunctis
libera nos semper,
Virgo gloriosa et benedicta[]


Bajo tu amparo nos acogemos,
Santa Madre de Dios;
no desechéis nuestras súplicas
ante las necesidades que te presentamos
antes bien, líbranos siempre de todo peligro,
¡oh Virgen gloriosa y bendita!, Amén.


Ὑπὸ τὴν σὴν εὐσπλαγχνίαν,,
καταφεύγομεν, Θεοτόκε.
Τὰς ἡμῶν ἱκεσίας,,
μὴ παρίδῃς ἐν περιστάσει,,
ἀλλ᾽ ἐκ κινδύνων λύτρωσαι ἡμᾶς,,
μόνη Ἁγνή, μόνη εὐλογημένη.
[

martes, 16 de mayo de 2017

La importancia de llamarse Ignacio


Fui invitado ayer a la entrega de los premios Puerta del Príncipe de las pasadas corridas de feria.
Todos muy elegantes alternábamos en los maravillosos jardines del Alcázar iluminados en la noche, entre copa y copa, bandejas de jamón, toreros, buganvillas, altas palmeras y apellidos de Sevilla de toda la vida.

Me saluda un tipo desde lejos al que no reconozco y sigo a lo mío. Poco después me hace señas de nuevo y me llama por mi nombre.
Qué apuro, resulta que sí, que debo conocerlo y me dirijo a él resuelto y le doy la mano efusivamente- hombre que tal, que alegría...
Ni idea, pero ni idea. Por la edad, saber y gobierno, puedo conocerlo perfectamente, pero no doy con la tecla. Me devano los sesos intentando averiguar algún hecho que me ponga sobre la pista y se haga la luz, pero nada. Menos mal que en ese momento se acerca un amigo de él que espero ayude a resolver un poco la situación. Me presenta- Ignacio- dice, y estrecho su mano. Sin duda me conoce, de nuevo me ha presentado con mi nombre. Hablamos, me entero de que se llama Pedro, ay, Dios mío, ni idea, que si de Granada, que si sus hijos, yo cada vez más despistado. Estoy a punto de rendirme y preguntarle de qué le conozco, pero a medida que pasa el tiempo  me da más apuro. Mi vida pasa por mi cabeza como un torbellino, de derecho, de historia, de la ópera, de museos, un alumno, del trabajo, de Dublín, de Inglaterra... No, es no... ¿será un torero? ¿un abogado? No sé ni qué preguntar por no meter la pata.
Hablamos de toros, me presenta a su mujer, nada, hasta de los jesuitas conversamos y de los Ejercicios Espirituales de San Ignacioporque resulta que el recién llegado también se llama como el de Loyola.

En ese momento me empieza a entrar la risa y me despido alegando que me esperan.

Resulta que no soy el centro del mundo, ni el único Ignacio del universo. Resulta que el tal Pedro se habrá estado volviendo loco, igual que yo, para ver de qué me conocía. El Ignacio al que se dirigió en un principio debía estar detrás de mi, no era yo,  y era éste el que me acababa de presentar, y al decir su nombre me lo estaba presentado a mí, y no al contrario...

Cogí mi bicicleta y llegué a mi casa con la sonrisa puesta.

Resulta qué no somos únicos, ni mucho menos...