domingo, 2 de enero de 2022

MARÍA TERESA

Ha muerto mi suegra. Esto es un suceso que ocurre todos los días. Una señora mayor que muere. Pero hay muchas maneras de morir y la de la madre de mi mujer ha sido el coronamiento merecido de toda una vida. María Teresa era una persona  de una gran bondad. De una delicadeza extrema. De una prudencia exquisita. Nunca una palabra más alta que otra, ninguna crítica. Jamás desde que la conozco, y hace de esto ya muchos años,  la he oído hablar mal de nadie. Esta semana muy enferma y casi obnubilada respondía siempre con un agradecimiento en los labios. ¿Estás bien mamá?- le decían- y ella que nunca se quejaba de nada, que ha sido una mujer fuerte, respondía - sí, gracias.  ¿Quieres algo? No, gracias. Hubiese bastado un si o un no, casi no le salían las palabras, pero hacía el esfuerzo terminaba la frase agradeciendo. La ingresan en la clínica y sólo se preocupaba de preguntar a sus hijas si han comido. No de sus dolencias,  sino de cómo están los demás. Siempre ha sido así, delicada hasta en el morir.  Nos ha regalado una semana a sus hijos y nietos en una gran lección de muerte que lo ha sido de vida. Fue confortada con el sacramento de la Unción  rodeada de sus hijos y nietos, consciente, santiguandose cuando correspondía con el brazo tembloroso. Estos días pasaba el rosario entre sus dedos continuamente y rezaba. Cuántos ha desgranado. Incontables. Cuántas veces ha rogado a la Virgen "ahora y en la hora de nuestra muerte " y ha tenido esa buena muerte que esperaba. Lo ha hecho el día de una festividad grande de  Maria y ha coincidido con el santo de su esposo, Manuel, que tanto se celebraba en aquella casa y con tanto esplendor. Ha sido todo providencial. La Nochebuena la pasó junto a nosotros tan feliz y al día siguiente amaneció con síntomas preocupantes. Una semana después se ha ido, pero estos días han sido un regalo para todos, hijos y nietos que han podido despedirse de ella. Cómo sonreía cada vez que alguno entraba en la habitación, las manos siempre asidas por cualquiera de ellos, entre los dedos las cuentas de pétalos de rosas oscurecidas por el rozar de los años...

Morir todos tenemos que hacerlo pero cuando se pide una buena muerte es así como se desea, como corolario de una vida, como  culmen de una trayectoria cumplida con creces. Serena. Tranquila, rodeada de los suyos, apagandose lentamente, cuando ya todo se ha hecho, discretamente, sin aspavientos, como toda su vida, con una exquisita delicadeza. "Como parra fecunda
en la intimidad de tu casa; tus hijos como ramas de olivo en torno a tu mesa".
En el día de la Madre de Dios, ella te ha recogido, a ti, también Hija suya, cuya medalla llevabas desde que la recibiste aquel lejano mayo en tu antiguo Colegio.
Descanse en paz. Amén.

Última Nochebuena tras poner el Niño Jesús

miércoles, 8 de diciembre de 2021

BLANCA Y CELESTE


8 de Diciembre. Ondea una bandera en la Giralda. No tengo mas remedio que bajarme un momento de la bici y admirarla. La Inmaculada de Murillo en el monumento de piedra blanca resalta sobre el azul del cielo de Sevilla. Al fondo la torre alta con el gallardete que desde hace siglos oscila al viento los días de la Purísima y su octava mientras bailan los Seises.

Está Sevilla atestada de turistas, de luces. Un bullicio prenavideño. Yo voy cargado con una paletilla cuya pezuña negra se asoma por la bolsa. Debo de asemejar una figura chocante, con mi trenca y esquivando a los viandantes entre el bamboleo del jamón que me desequilibra el manillar. Uno me grita, ¡mira, ese con su guitarra flamenca! Me sonrío contento, porque pienso en la cena cuando comience a tocar la guitarra ante el asombro y deleite de mis hijos...

Cuando paso por la Puerta de Palos abierta de par en par atisbo al fondo a la Virgen de los Reyes en su paso ante la que está encendido un ascua de cirios que doran la escena destacando como una candela luminosa enmarcada por la inmensa fábrica gótica de piedra gris. A punto estoy de bajarme de nuevo pero me contengo. Si me paro en cada esquirla de belleza que me sale al paso no llego nunca.

En casa estoy solo. Qué frío hoy en la calle con el vientecillo que se mete hasta los huesos. Pongo la calefacción. Cuando concluyo estas letras me he quedado a oscuras. Se ha iluminado la plaza y se escucha el entusiasmo de la gente ante las guirnaldas navideñas.

Tarde de diciembre, para quedarse en casa y no salir. 

Pero debo irme. Qué pena.

viernes, 12 de noviembre de 2021

UNA TARDE PARA RECORDAR

 Vengo del Museo de ver a Picasso entre el Greco y Zurbaranes. Continuo con la espléndida exposicion Imago Mundi en el CICUS. Entablo conversación con la señora que estaba junto a mi, admirados ambos, de las maravillas que estamos viendo.  ¡Oh, ah!

Tenemos conocidos comunes y me invitan a ver la planta alta de su casa que no conocía, si la inferior, que es visitable.
Entrar en una mansión del XVI sevillana mudéjar, con mosaicos romanos, esculturas, cuadros,  azulejos antiguos, todo restaurado con una exquisited admirable, es un verdadero placer. Una casa vivida, preciosa, no un museo, un hogar auténtico, pero con comedores de extensos artesonados, chimeneas de marmoles de colores, mesas florentinas, aquí un Zurbarán delicioso, allá cartas de Fernando el Católico, un patio de columnas, un patizuelo de losas de Tarifa, una escalera imponente, unas alfombras de nudos de la Real Fábrica, galerías emplomadas, recuerdos de familia, retratos de la aristocracia catalana decimonónica... fascinante, deleitoso, maravilloso. Frisos de escayolas, puertas renacentistas labradas, de antiguos conventos, de viejos palacios recuperadas... todo hecho con primor, con delicadeza, con esmero, con pasión, con cariño. Una casa de una familia numerosísima de las que ya no quedan, habitada y cálida.
Qué mérito haber conservado esta belleza cálida y doméstica, alejada de las frías mansiones convertida en hoteles anodinos...
Una tarde para recordar, una experiencia encantadora...

sábado, 30 de octubre de 2021

Presentación 'Mi vida inventada: las memorias de Sancho Dávila'



Mis palabras de presentación en nombre del Círculo el pasado miércoles. Una noche memorable,

Buenas tardes a todos

Para mí es enormemente gratificante recibir en nombre de nuestro Club esta tarde a esta terna lujo a estos tres maestros que no requieren presentación.

El Círculo de Labradores tradicionalmente esta vinculado al mundo del toro, tenemos el privilegio de poseer un palco en la Maestranza y eso es algo que, en Sevilla, escapa a toda ponderación.

Ganaderos y propietarios han sido y son miembros de nuestro Club y cabezas de  toros adornan el bar medio ingles medio andaluz en el que después podremos departir con una copa y donde tertulias taurinas famosas han tenido lugar…

Como delegado de cultura del Club cuando nos llaman para solicitar la presentación de este libro aqui no pudimos sino apoyar desde el inicio tal empeño, 

Los toros son cultura y son uno de los más altos exponentes de la misma, un espectáculo refinado y culto donde se dan cita la vida y la muerte, el rito y la verdad profunda del hombre contingente.

Que tres maestros ilustres estén aquí hoy es un honor. En este mundo frívolo, líquido, infantil e inmaduro, incapaz de enfrentarse a la seriedad de la vida, nada es más escandaloso que el espectáculo del hombre que se la juega cada tarde luchando con la fiera

Estos héroes contemporáneos, de los que pocos quedan, son los toreros. Hoy aquí hay tres, qué grande, qué serio, qué hermoso.

Y de entre ellos don Sancho Dávila Iriarte ha querido contar la experiencia de su vida- 

Que un argonauta nos contase su epopeya en primera persona hubiese sido algo impagable, pues que un señor, un torero, un caballero, nos relate hoy su vida épica, es algo inestimable y maravilloso porque, repito, el enfrentarse a la muerte en una danza armónica vestido de alamares bordados en medio de la música alegre y festiva, como si nada… es algo épico y algo que marca toda una vida.


Y además se nota, casi se puede decir cuando se ve a un antiguo diestro- mira- solo por su porte- por allí va un torero.

El licenciado en estas artes ya es torero todo la vida con la marca indeleble de sus proezas…

Por eso es muy recomendable leer libros como el que hoy se presenta, porque son amenos, divertidos y sobre todo son escuela de buenas personas.

Yo recomiendo vivamente llevar a los niños a los toros desde pequeñitos, para que aprendan a amar el campo, los animales, las dehesas, para que respeten la ecología en estos tiempos en que tantos que no han salido de su triste barrio gris de asfalto acero y cristal se permiten dar lecciones a los verdaderos amantes y conocedores de la tierra y el cielo y las dehesas y encinas y cerrados y pinares en lontananza…

¡Vayan ustedes a los toros! hay que animarles y verán como se les caen las anteojeras que no le dejan ver nada mas allá de sus narices urbanitas…

Descubrirán el valor, encontraran la naturaleza viva y pura, el cuidado del paisaje y el mundo, el amor los animales, el honor , la valentía, la sobriedad, el decoro, el coraje, el arrojo, la audacia, todos esos méritos, hoy tan escasos y que nos hacen tanta falta y de los que nuestros tres invitados son ilustres representantes


Juan Antonio Ruiz Espartaco,

Eduardo Davila Mihura

Y el autor de esta obra don Sancho Dávila Iriarte 


Muchas gracias por estar aquí hoy con nosotros, suya es la palabra,

queda despejada esta plaza para que hagan ustedes una, otra más,  de sus extraordinarias faenas…

Muchas gracias.

Sevilla, 27 de octubre de 2021


Ignacio Trujillo Berraquero


lunes, 20 de septiembre de 2021

AQUILINO DUQUE. GRANDE DE ESPAÑA

Ha muerto el gran Aquilino, el genio, el maestro Aquilino, nuestro amigo Aquilino.

Nos ha sorprendido su muerte porque era aún muy joven. Sus noventa años eran una pura formalidad. Realmente nunca pasó de la primera juventud, inquieta, inquisitiva, curiosa y ávida. Aunque era viejo en sabiduría y prudencia, docto, con una experiencia acumulada que lo hacía una persona única e inolvidable, de una amenidad, una frescura y un amor a la vida y la belleza sin igual.

Su joven vida, sí, ha sido larga, gracias a - nos dirá- que le ha sido 

negada la fruta prohibida

que sume en la tristeza y que acorta la vida.

A pesar de los desengaños, que no han sido pocos, jamás guardó rencor, ni perdió la paz y la alegría.

Pero no, no nos conformamos porque estaba tan vivo, estaba tan al tanto de todo, que siempre se podía contar con él.

Hablaba con su gran amigo el poeta Lutgardo, hace escasos días, para tratar de organizar el homenaje que se merecía en vida y que truncó el confinamiento. Ahora ya se ha hecho demasiado tarde -Anda algo regular- me dijo este, pero no esperábamos este desenlace apresurado…

A José Mará Jurado, otro poeta joven, amigo de Aquilino, porque el maestro no le dolían prendas para alabar lo que valía, sin edad, sin banderías... a José María- decía- le tenía encomendado la tarea de involucrarlo en otro proyecto poético y hace pocos meses colaboró con nosotros en el homenaje a Bécquer… en fin, que era una luz que estaba ahí como referente y como amigo.

Qué generosidad. Tras un almuerzo, recuerdo, exclamó jubiloso- vamos todos a Viñamarina -y andaba siempre dispuesto a abrir de par en par las puertas de ese lugar mítico para charlar de lo divino y humano.

Invitamos al eminente Gregori Luri a una conferencia, y allí apareció Aquilino llenando con su presencia un auditorio  no especialmente numeroso. Y qué deleite esa charla después en el bar del Círculo con los ponentes, en ese ambiente British, tan elegante y refinado como nuestro amigo, con sus anécdotas y sus historias maravillosas, que eran la historia de España y Europa y su cultura toda en la segunda mitad del siglo que se fue....




Se dice tantas veces que el adjetivo rechina, pero Aquilino sí era insobornable. Tenía sus principios, sus valores, su pensamiento al que no renunció a lo largo de su vida. Una visión del mundo que jamás le hizo ser sectario, muy por el contrario, era de las personas más conciliadoras, ecuánimes y abiertas con las que uno pudiera tratar. 

Y sabia que naturalmente, Dios existe; desciende 

De vez en cuando entre nosotros. Y por ello

nadie tenia penas porque todos sabían que Dios es infinito*

Nosotros sí tenemos un deje de tristeza y no nos consolamos de su partida porque era feliz y compartía esa felicidad. Era conocedor de de la bondad del mundo y esperaba su trasunto:

Y la vida es tan bella,

(...)

Haz que ese cielo prometido

En el que puse mi esperanza

Sea su imagen fiel y semejanza**


Sí, querido Aquilino, ya el Señor te habrá devuelto 

las certezas aquellas para que vuelvas a ver en las estrellas a los Reyes de Oriente…**

y todo te habrá sido aclarado porque

Morir es … explicarse de un golpe 

Los misterios más hondos y terribles

Tras los que Dios se parapeta…***


Tú ya lo sabes Aquilino, para siempre.  Mucho amaste a los tuyos, tantos amigos, tanta mundo, tanta vida, tan grande todo…

Y como se ama como se muere: en un instante

estarás ya amando 

Toda una eternidad,

Porque amar o morir todo es lo mismo

Querido Aquilino,

en tu muerte ya habrás

averiguado, por fin, en que consiste eso que llaman la Poesía ***


Tú ya lo sabes todo, poeta universal

Has llegado a la meta, has muerto cualquier día de fines de verano, premonitoriamente,

Y estarás en cada hora de las que te quisieron, de las que te olvidaron ****

y sigo repitiéndote, se que 

estés donde estés, tu cuerpo derramado, 

la luz mínima y dulce de tus ojos ponientes,

la  dura campanada de la sombra en tu pecho,

libres por fin, saldrán, dividirán los campos, 

enhebrarán los puentes, dirán a quienes fueron

-torres, amigos, álamos, alzados sobre el mundo,

que ya no estás con ellos, que del lento muchacho 

andaluz y romántico que llevaba agua fresca

y trigo candeal, no queda más que un surco, 

una palabra muerta y una estrella partida

bajo la sombra de los limoneros.****

Querido Aquilino, tu vida, tu obra, tu ejemplo, lo encontraremos siempre perenne, siempre amable, siempre azul... Sí, estarás siempre con nosotros, acompañándonos como la fresca sombra de cualquier limonero.

Descanse en paz.



*De la existencia de Dios. La palabra secreta. Antología. A. Duque. Edición Juan Lamillar. Renacimiento

** La vita é bella. La palabra secreta. Antología. A. Duque.  Edición Juan Lamillar. Renacimiento

*** La muerte. La palabra secreta. Antología. A. Duque. Edición Juan Lamillar. Renacimiento

****Elegía Andaluza. La palabra secreta. Antología. A. Duque. Edición Juan Lamillar. Renacimiento


viernes, 27 de agosto de 2021

Demasiada paz

 Acostumbrado a la barahúnda de la mesa rodeada de niños- pásame el kétchup, ten cuidado con la jarra del agua, no te abalances sobre la comida- cuando me faltan tres, me siento como un abuelo solitario. Todo tan silencioso. Se tarda en recoger un segundo, con cualquier cosa se apaña una cenita...

Lo que son las cosas, hay momentos en que desea uno expulsar a latigazos, o a guantazos, a la prole ruidosa y sin embargo, cuánto se la echa de menos cuando no están.

Deseando que vengan de la playa estoy... después no me dejen quejarme.


martes, 3 de agosto de 2021

3 de agosto

Tras la ventana de Agosto todo es fresco

todo está creado ahora para mí.

El sol que teje y lanza

una red de oro 

sobre el mar.

Todo es azul

y vuela una cometa,

pende de un hilo el niño

que no veo, pero sé que sonríe.

Tras la ventana de Agosto, barcos blancos.