lunes, 19 de abril de 2021
SIMPÁTICO ELIXIR
El espíritu burlón de Donizetti se hizo presente ayer en la Sala Turina.
Con tres interpretes y el pianista acompañante se llenó el escenario y nos deleitamos con ese divertimento, con esa obra maestra, que tras casi doscientos años conserva la frescura del primer día; porque hay obras tan bien hechas que por ellas no pasa el tiempo. Nos seguimos desternillando con Plauto o Terencio y sigue burbujeante, como si acabáramos de descorchar el champagne, el Elixir chispeante que bebimos ayer de un trago.
Miotto es un fenómeno dramático, no sólo con una voz plena y rotunda digna de llenar cualquier teatro de opera del mundo, sino con una capacidad interpretativa llena de potencia, gracia y donaire.
De Diego, se acopla perfectamente al papel, con una voz muy cálida y ligera que nos hizo disfrutar con un aria tan difícil y tan escuchada por las voces de todos los grandes, tan famosa, que es difícil no comparar, como la furtiva lagrima, con la cual estuvo a la altura de lo esperado, lo cual es decir mucho.
Nuria García tiene una espléndida voz, que resultó brillante y pulida, de perfilada agudeza, muy bien educada, de la que esperamos grandes cosas,
sin duda.
Claro que sin el brillante y ligero acompañamiento de Emilio Bayon, nada hubiese sido posible.
Qué delicia, qué suerte tuvimos los que pudimos dusfrutar de esta tarde de domingo tan exquisita.
Son estos momentos, en verdad, el perfecto elixir que hace la vida más alegre y agradable.
sábado, 17 de abril de 2021
Viardot en Sevilla o Sevilla en París.
Y de pronto se suspendió el tiempo y el instante se hizo eterno. Los que anoche estuvimos allí lo podemos contar. Cuando de la garganta de Leonor Bonilla se lanzaron, revoloteando en trinos, como bandadas de golondrinas que regresan, las notas que quedaron detenidas, flotando, aéreas, "avecillas paradas", sobre la sala, se hizo la magia, una caricia inefable nos envolvió a todos, se pararon los relojes, y pasamos a la cuarta dimensión. Todo es relativo ¿Cuanto tiempo duró? Amigos, hay cosas que no se miden por tiempo, ¿Cuánto tarda la ola del capote en romper en el albero en una verónica exacta?
Un repertorio exquisito nos hizo trasladarnos a los salones decimonónicos. Estaba Leonor bellísima, tal nueva Viardot, entre porcelanas de Cantón, chales bordados sobre los pianos, bibelots, tapicerías de suntuosos brocados, papeles de Williams Morris, rosas en búcaros perfumadas, y lágrimas de cristal como las que corrían por nuestras mejillas.
Allí estaba Chopin, reclinado, pálido, apoyado en el piano, Bizet, se sonreía, Turgueniev, cruzaba las piernas, indolente y el perfil aquilino de Lizt se recortaba al trasluz de las vidrieras emplomadas…
Sí, estuvimos en el salón de Buogival, con Rossini, Delibes, Fauré… Con su belleza misteriosa, tal la de la hija de Manuel García, Leonor Bonilla recuperó, en Sevilla, la tierra origen de la saga musical más importante del siglo XIX, el tiempo perdido.
Ha sido el primer recital de un ciclo que comenzó ayer. Curro Soriano ha hecho un esfuerzo ímprobo para conseguirlo. No sólo yo, Sevilla debe agradecérselo también.
El pianista Carlos Aragón fue el acompañamiemto perfecto. Insuperable.
Actos como los de ayer son los que nos hacen sentirnos orgullosos de pertenecer a la ASAO, eventos memorables como el ayer compensan los esfuerzos. Continuamos una línea que comenzó hace casi treinta años.
Era Leonor una niña cuando en esta misma sala yo mismo le entregue hace unos años, el diploma que la acreditaba como la vencedora del Certamen de Nuevas Voces Ciudad de Sevilla. No iba descaminado el jurado de la ASAO, hoy esa promesa está cumplida, Leonor es profeta en su tierra.
Gracias, Leonor, la nueva Viardot. Desde mi azotea quiero cubrir de flores tu estrado, azahar de Sevilla y camelias de las solapas de las levitas de los antiguos caballeros de París.
lunes, 5 de abril de 2021
SEMANA SANTA 2021
Esperaba pasar una triste Semana Santa, echando de menos continuamente lo pasado. Pero no ha sido así.
Sevilla ha estado a la altura y las hermandades se han preocupado porque sus titulares estuviesen especialmente dispuestos de forma extraordinaria en la medida de lo posible. No sé porque no se han puesto todos los pasos como si fueran a salir, que sería lo deseable. Creo que no era posible en muchos casos trasladar las parihuelas desde los almacenes por motivos obvios. No obstante se han visto imágenes muy bellas.
El Domingo de Ramos amaneció precioso y por la mañana apenas se notó que no era una semana santa normal, largas colas en los templos, palmas, la gente arreglada, medallas y una alegría general, aunque no saliesen los pasos. El Salvador estaba maravilloso y la Borriquita en el altar mayor era espectacular.
Con todos mis hijos fuimos a la Misa de Palmas con la nueva y rubia recién comprada para ser colgada en el balcón todo el año.
El Lunes Santo por la tarde fuimos todos a la misa de hermandad, sustitutoria de la estación de penitencia. Al concluir me fui a hacer el recorrido yo solo rezando el rosario. Mis hijos se fueron con los primos a tomar algo. Iba con una mochila bien pesada que me dio Ignacio para llevarla a casa y que fue como la cruz que otros años llevo, la mascarilla era el antifaz. Una estación de penitencia singular. La Campana llena de autobuses, la calle Sierpes sin sillas y llena de gente. En la catedral vacía pude rezar ante la Virgen de los Reyes, en menos de una hora estaba de regreso a la capilla cuando normalmente dura cinco la estación. Sin hablar me dio tiempo de rezar tres rosarios completos. Al menos un nazareno de la Vera Cruz si hizo este 2021 la estación de penitencia.
El Miércoles Santo por la tarde tuvo lugar una proyección magnífica de fotos de Semana Santa realizadas por Román Calvo en el Círculo, acompañadas de textos míos que leía mientras se sucedían imágenes de una belleza y emotividad enormes. Con el incienso y la música de fondo verdaderamente pasamos un rato estupendo.
El Jueves Santo se vistió mi hija Reyes por primera vez de mantilla. A sus 18 años estaba esplendida y, ustedes me perdonaran, pero como padre se me caía la baba y desfruté una barbaridad. También se vistieron su madre y sus primas y algunas amigas.
Ignacito salió en la TV acompañado de Conchi y sus hermanas y también en el ABC.
Fuimos todos, mi madre, hermanos, sobrinos a los oficios a los Filipenses y después a Ochoa donde tomamos el tradicional batido de caramelo con grumos de nata y helado único en el mundo y visitamos los Sagrarios, los de los conventos solitaritos y magnificamente adornados eran una delicia. Mi madre no cabía en sí viendo a sus hijas, nueras y nietas vestidas con la tradicional mantilla española que fueron de sus bisabuelas...
El viernes de nuevo los oficios y Reyes mi mujer de nuevo de Mantilla, este año que no había pasos en la calle era perfecto para ello.
La tarde del Sábado Santo en San Isidoro la vigilia Pascual y después un pescado frito para cenar todos.
El Viernes Santo que acostumbro a estar destrozado tras la madrugada y durmiendo casi hasta el mediodía fue singular, me levante temprano y pude visitar algunos templos sin gente, latiendo los Sagrarios llenos de flores blancas.. el Silencio, el Gran Poder, la Soledad... estaba Sevilla deliciosa con un sol de primavera y un olor a azahar maravillosos...
El Jueves Santo por la mañana visité el Alcázar y al concluir tomé una cerveza en un sitio único, una azotea del Patio de Banderas desde donde tocas la Giralda y las almenas de la muralla.
Ayer Domingo, de chiripa, conseguí una entrada para la exposicion de Cajasol, muy extensa, no existe un discurso expositivo, pero hay una cantidad de obras excelentes, bordados, joyas, esculturas...
Ha sido una Semana Santa singular, que Dios quiera que no se repita, y que el año que viene salgan todas, pero aun así he disfrutado mucho de Sevilla, de mi familia y de mi casa.
jueves, 25 de marzo de 2021
SANTO SUBITO Y EUTANASIA
Se ha aprobado la ley de la Eutanasia y a la vez ha muerto Miguel en loor de santidad.
Quizá Dios ha querido que así sea para contraponer el ejemplo luminoso de una vida frente al mal y el egoísmo de la muerte que ampara la nueva ley. Repugna llamar ley a esto, pero así es.
Es el triunfo del egoísmo y la individualidad, es una ley profundamente antisocial. Para satisfacer el interés de unos pocos se hace un daño irreparable a toda la sociedad.
El concepto sagrado de la vida, indisponible, que ha guiado a la humanidad desde sus orígenes, con las salvedades de todos conocidas, como los totalitarismos nazis y comunistas, para no irnos más lejos, este carácter inviolable, digo, que consideraba digna toda vida por el hecho de ser humana, independientemente de sus condiciones subjetivas, discapacidad, enfermedad, sufrimiento...se ha roto. Con eso hemos perdido todos y la pendiente por la que nos deslizamos nos lleva al deshumanización y al fracaso, a la desprotección del más débil, que en definitiva, podemos ser todos en nuestros momentos de vejez o enfermedad, en que nos veremos desasistidos y en manos de una sociedad que ha decidido que hay vidas que no merecen ser vividas, que hay vidas mejores que otras. Todos nos sentiremos una carga porque tarde o temprano todos seremos una carga. Bendita carga diríamos hasta ahora, con la nueva ley, inmisericorde, seremos un maldito lastre del que mejor desembarazarse.
Comprendo el dolor de una persona con enfermedades incurables y el sufrimiento suyo y de sus familiares. Pero ese deseo individual de morir ¿cuántos suicidios hay? no justifica una ley que lo ampare. Habrá que solucionar, paliar estas situaciones pero no liquidar al sujeto, no avalar el suicidio, ni asistir al suicida, no. Hay que dar razones para hacer llevadera la vida hasta el final, hacer bendito el tránsito hacia la muerte a la que todos estamos abocados, no precipitarla.
El egoísmo de estas personas, que han antepuesto su propio dolor al bien social, su individualismo frente a todos, ha generado esta ley que va a impedir que se investigue más en cuidados paliativos, que va a sumir a los ancianos en la desesperanza y que va a considerar las vidas en función de su utilidad. Trágico.
Cuánto mal han causado esas personas que se han erigidos en paladines de la causa diabólica. La película Mar adentro o aquel otro que mató a su mujer, desesperada y deseosa de morir, para no verla sufrir y lo hizo “orgullosamente” público. ¿Qué egoísmo más aterrador? por su culpa ahora somos peores, más tristes, menos humanos, más injustos, más antisociales.
La noticia de la muerte de Miguel, es sin embargo, a pesar de su tristeza enorme, un canto a la esperanza. Son estas vidas ejemplares, fuertes y brillantes, en su debilidad, las que nos recuerdan que vivir merece la pena siempre y nos animan a luchar por la vida hasta el final. Porque la vida humana siempre, siempre, es digna.
Santo subito, Miguel.
Ruega por nosotros.
martes, 16 de marzo de 2021
NOSTALGIA DE LO NO VIVIDO
Ha estallado el azahar y está Sevilla que, ahora se entienden todos los líricos pregones, no se pué aguantá. Yo no sé si en otros lares se da esta circunstancia de toda una ciudad que se convierte en un pomo de olor embriagador, pero merece la pena venir y pasear bajo la Giralda sólo por eso.
Todos los años estos efluvios nos alegran el alma porque es el anuncio de la inminente Semana Santa y para un sevillano de pro no hay nada más grato que el vaivén de un palio al son de Amarguras o el racheo de los pies de los costaleros sobre la rampa del Salvador.
Pero este año, ay, este año, es un martirio. Respiramos este puro aire fragante bajo el azul transparente de un cielo que parece pintado y nos acordamos de que ¡no hay Semana Santa! Sí, ya sé, claro que Semana Santa hay, pero no al sevillano modo, y esto es un sufrimiento indecible y una melancolía terrible...
Cuántas cosas nos estamos perdiendo, porque el tiempo no regresa, no... Mi hijo Santiago no volverá a salir en la Borriquita, se le pasó la edad y se le quedó corta la túnica, mi hija Reyes no estrenará el Domingo de Ramos de sus dieciocho primaveras yendo de un sitio a otro con su pandilla de amigos, y cuantas personas mayores no saldrán más a la calle a ver los pasos... Y son dos semana santas que yo tendría para enseñar a mis dos hijos pequeños como se ven las cofradías antes de que vuelen solos...
Todo esto hay que relativizarlo, ya lo sé, y ponerlo en su sitio, pero no me consuelo. El pasado año nos cogió todo tan de sopetón y fue tan traumático que no nos dio tiempo casi ni de darnos cuenta y la nostalgia se nos esfumó rápidamente, pero este, ¡otra vez!
¿Y por qué me pongo hoy jartible y tristón?, pues porque, ¡y hay que ser masoquista! ayer fuimos al Maestranza a ver la película mítica de Lebrón y Carlos Colón, que vimos allá en nuestra juventud en el cine Alameda, ahora acompañada de la Real Orquesta de Sevilla tocando las marchas emblemáticas. ¡¡Ojú!! Las lágrimas se me saltaron nada más ver la Borriquita saliendo del Salvador debajo de mi casa, que este año otra vez no veremos. Y la saeta de Cuevas que se clavó en todos los corazones, magistral, y la Centuria con sus cornetas y suena Valle y el repeluco de los "pitos del Silencio" y aparece, apoteósica en su esplendor ¡la Macarena!! ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!
Salí con mi hijo Santi del teatro, de nuevo a una ciudad fragante, aromática. Los alcorques blancos a los pies de los naranjos, el Guadalquivir de plata reflejando el Puente por el que no expirará el Cachorro, ni se merecerá la Esperanza, ni lucirá sobre él la Estrella el Domingo de Ramos.
El año que viene si Dios quiere, no dudaré si irme a ver recogerse esa o aquella hermandad en su iglesia a las tantas porque mañana estaré reventado. El año que viene, si Dios quiere, este que está aquí no se acuesta hasta que el postrero candelabro de cola haya traspasado la última puerta de la última capilla.
martes, 9 de marzo de 2021
La necesidad de familias sensatamente imperfectas.
Como he leído a mi admirado amigo Ángel, me decido a seguir con el tema porque creo que es muy importante. Desde mi experiencia de padre de familia numerosa y ambos cónyuges trabajando sé de primera mano cómo funciona en España este tema. Esto es, bastante mal. Y tal como dice mi también admirado Gregorio Luri, se necesitan muchas familias sensatamente imperfectas.
Lo primero que tengo que decir es que nunca he pretendido que el estado corra con mis gastos por tener más o menos niños, es una opción personal que va mucho más allá de si va a haber relevo generacional o si mis vástagos van a pagar o no las pensiones. Es, como digo una convicción íntima, que va muy unidad el optimismo vital con el que miro el mundo y al valor infinito que le doy a la vida, a toda vida, que es maravillosa siempre y abocada a la eterna. Todo esto tiene que ver, claro está con Cristo resucitado. Pero más allá de ello, sí es cierto que la familia es un bien social y que sin ella nos vamos al garete como comunidad. Por eso, sí hay que ayudar a las familias que se atrevan a tener hijos y muchos, porque no debe convertirse en una heroicidad algo que es de lo más natural y con los cambios sociales y mentales del último siglo, la necesidad del trabajo fuera del hogar de ambos progenitores, que ya no es electivo, se hace imprescindible ayudar a que los ciudadanos del futuro, los niños de hoy, estén criados en un ámbito lo más sano posible, y este no es otro que la familia, célula en la que se entrega el amor gratuitamente que es el bagaje que llevaremos toda la vida y que hace que la sociedad funcione. Sin ese amor desinteresado primigenio vamos mal.
Pero es muy difícil tener cinco niños e ir a trabajar, poner la comida, y la lavadora y llevarlos a actividades extraescolares y hacer los deberes y trabajos manuales y que aprendan inglés y comprar un coche grande donde quepan todos y los carritos de bebe y los pañales y los brackets y los cumpleaños y las mil cosas que reclama una prole y teniendo que hacer guardias, salir de viajes de trabajo, reuniones on line… y llamar al fontanero porque se ha roto un grifo y pagar el Ibi y los colegios y llevarlos y traerlos, y la ropa que se queda pequeña y cambiar los armarios de verano e invierno y subir a los altillos fardos enormes y curar heridas e ir a urgencias de vez en cuando porque uno se ha hecho una brecha, aquel se tragó una moneda o ese otro se lesionó en un partido ¡e ir a ver los partidos y las actuaciones de fin de curso del colegio…! se necesita mucho tiempo y mucha dedicación y eso, hoy por hoy, en España no está resuelto.
Yo no puedo estar más contento con mi familia, no hay nada a lo que pueda haber dedicado mi tiempo y mis fuerzas que me haya compensado más en la vida... pero, por el bien común, visto lo visto y la necesidad de que el mundo siga adelante habría que facilitar las cosas a todos, si no esto se irá al traste con los pocos que vayamos quedando ancianitos, solitarios y desvalidos.
miércoles, 3 de marzo de 2021
OJO POR OJO, DIENTE POR DIENTE
A Reyitas le acaban de poner gafas, de mis cinco niños, que ninguno hubiese heredado mi enorme miopía, era una pica en Flandes. Está monísima con ellas. Manolito ha ido al dentista y le han revisado los aparatos de los dientes. Cuando no es una cosa es otra.Ya habíamos terminado con la dentadura de aquélla y después vendrá la siguiente. Ahora todos los niños terminan con brackets y yo encantado de que mis hijos luzcan sonrisa Profiden. Por una sonrisa un cielo...decía el poeta, no seré yo quien dé menos.
Pero ojos por ojos y dientes por dientes al final no me voy a poder comprar el Porsche Cayenne Coupé.
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