martes, 25 de noviembre de 2014

Otro martes más...

Las cosas hermosas están ahí, nada más que hay que detenerse y admirarlas, pero no tenemos el sosiego para ello.
Cuando venía hacia la oficina (apresurado cómo no) no tuve más remedio que pararme al ver el otoño en todo su esplendor.


Poco antes, cuando circulaba por la Alameda, la brisa arrastró las hojas caídas, que crepitaron rumorosas bajo la arboleda escuálida, a la vez que se movían sincronizadas, palpitantes, vivas, a pesar de estar muertas.
La rueda de la bici, sobre la alfombra de hojas, crujía y estas me susurraban su secreto: detente y mira, que esta tarde dorada de noviembre está hecha para ti.
Ahora, escucho el triple concierto de Beethoven, para violín, violonchelo y piano, una joya, una delicia, cuyo segundo movimiento, y no es una manera de hablar, eleva el alma.
La vida cotidiana puede resultar prosaica, pero a veces, estad atentos, nos salpican deslumbrantes destellos.

lunes, 24 de noviembre de 2014

ENTRE DOS FUEGOS


Con mi paraguas, chispea levemente, voy por la Avenida, casi solitaria, a recoger a dos de mis hijos que vienen del futbol. (Oh, el Betis… qué desastre).
De pronto desde lejos un hombre me mira y lanza un grito estentóreo que me deja pasmado.
Miro a mí alrededor, un paseante a mi lado se sorprende también. Ambos nos damos cuenta de que aquel tipo está pirado.
Pero entonces el que camina junto a mí, se detiene allí, en medio de la calle, coge un fusil imaginario, apunta con gran precisión al tipo en cuestión y dispara con un ¡PUMM! atronador. Mi asombro ya no tuvo límites. Y continua, relatando, ¡valientes panda de gandules! ¡Si me dejaran, en 24 horas había terminado yo con todos!¡con la de armas que yo tengo en mi casa!

¡Glup! ¿pero quién está más loco, este o aquél?
Y qué pinto yo aquí, ¡###! ¡entre dos fuegos!

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Ich bin der Welt abhanden gekommen (He abandonado el mundo)

http://www.youtube.com/watch?v=lvDeBrnNsXw

No puedo dejar de compartir esta maravilla. La Mezzo Janet Baker en grabación de 1967. Se trata de una de las cinco canciones de Malher sobre poemas de Rutkert.

Es para escuchar con los ojos cerrados y agarrarse a la silla para no chocarse contra el techo en plena levitación.



He abandonado el mundo

He abandonado el mundo
en el que malgasté mucho tiempo,
hace tanto que no se habla de mí
¡que muy bien pueden creer que he muerto!

Y muy poco me importa
que me crean muerto;
no puedo decir nada en contra
pues ciertamente estoy muerto para el mundo.

¡Estoy muerto para el bullicioso mundo
y reposo en un lugar tranquilo!
¡Vivo solo en mi cielo,
en mi amor, en mi canción!

Por si alguno no entiende el español:

Ich bin der Welt abhanden gekommen

Ich bin der Welt abhanden gekommen,
Mit der ich sonst viele Zeit verdorben,
Sie hat so lange nichts von mir vernommen,
Sie mag wohl glauben, ich sei gestorben!

Es ist mir auch gar nichts daran gelegen,
Ob sie mich für gestorben hält,
Ich kann auch gar nichts sagen dagegen,
Denn wirklich bin ich gestorben der Welt.

Ich bin gestorben dem Weltgetümmel,
Und ruh' in einem stillen Gebiet!
Ich leb' allein in meinem Himmel,
In meinem Lieben, in meinem Lied!

viernes, 14 de noviembre de 2014

Dos grandes dos

Son dos grandes de España, que he podido conocer esta semana. Ayer estuve con Carmen Laffón. Suerte que tuve de encontrarla cuando visitaba su exposición, recomendable absolutamente, en el CAAC. Me la presentaron y pude ver toda la muestra con la compañía de la autora.

El día anterior estuve con Trapiello en la presentación de su libro sobre Sancho, que me llevé firmado.


Curiosamente los dos artistas se inspiran en Cervantes en sus obras, aquí dejo la foto de la escultura de Laffón que hizo para el Reina Sofía en el 4 centenario del Quijote. La mano que aparece, como si fuera a abrir el libro, es de la propia autora.

¿Lo que más me gustó de ambos?


La sencillez. Ni uno ni otra van de divo (habiendo alcanzado la cima)
Trapiello es simpatiquísimo y C. Laffón, es retraida, muy delicada, como sus cuadros.
Las vistas del Coto de Doñana a diversas horas y luces del día son maravillosas.

Una gran experiencia




miércoles, 12 de noviembre de 2014

Martes noche

Pobre Reyes, llego de la calle y le espeto ¡deja todo y vamos a darnos una vuelta, que está Sevilla esplendida esta noche!

Me mira como se mira al loco. Se aparta un mechón de pelo sobre la cara mientras va partiendo los panes y retira del fuego las salchichas y le pone el vaso de batido de chocolate a Santi y conmina a Reyes para que se meta en el baño y recoge la falda del uniforme que Pilar ha dejado en el suelo..
Salgo de la cocina, enfurruñado, vencido por la rutina.

Poco más tarde, los niños están tranquilos y duchados, los peques en la cama.

¿Salimos ahora?- me dice.

El aire es fresco pero no frío, la calle en calma, la Giralda iluminada, alta y sola, el Archivo de Indias, con su geometría herreriana, perfecto como el instante… un guitarrista toca una canción llena de melancolía, sus notas claras, nítidas, repican en la noche cóncava. Unos paseantes le echan unas monedas. Nuestras sombras juntas se dibujan, a la luz de las farolas, sobre los adoquines.
Media hora después entramos de nuevo en casa. Son poco más de las diez. Una lamparita sobre el escritorio, ilumina, tenuemente, el salón en penumbra. Los niños están dormidos.
Esta noche nos hemos pasado.
¡Hemos echado la casa por la ventana!

lunes, 10 de noviembre de 2014

Educar en libertad

Escuchando en el coche las noticias sobre el referéndum de pacotilla, mi hijo Manolo (8 años) exclama: Papá, yo cuando sea mayor no voy a votar porque eso es un rollo y no me interesa. (Realmente sólo le interesa el futbol). Los dos mayores (12 y 13) si denotan mayor entusiasmo y se preguntan a quién votarán.
Yo les respondo que no se preocupen, que ya les diré yo a quien tienen que votar.
Ellos se ríen, como si fuera una broma.
Yo votaré a IU, dice Ignacio desafiante (no sabía yo que él sabía lo que eso significaba).
Por supuesto que sí- digo- libertad ante todo, pero entonces tendrás que salir de esta casa.

¡Oh, tiempo!

A.R en su entrada de hoy nos va regalando enlaces espléndidos. En uno de ellos leo este verso:
"Cuando crezca
mi hijo, ¿qué haré yo sin el don de su infancia?".

…Lo leo y se me encoje el corazón.
Todos los días cuando están acostados y me paso por sus habitaciones, qué dulzura en el rostro dormido de un niño, que vulnerabilidad la de sus cuerpos desmadejados, lo pienso.
Pilar, la pequeña, va a cumplir seis años, y todavía me pide que le cuente un cuento cuando se va a la cama. Y son tantas las veces que le digo, cansado, hoy no, que es muy tarde, o se lo cuento a regañadientes, porque me pierdo, ¡oh, el telediario, o la estúpida película!...y sin embargo son pocos los instantes que nos quedan y sé positivamnete del vacío que nos quedará después porque

"cuando crezca
mi hijo, ¿qué haré yo sin el don de su infancia?".