martes, 19 de noviembre de 2013

Flipando estoy...

Manolo entusiasmado mientras hace un gesto acrobático con las piernas en el aire: ¡No veas papá, el golazo que he metío, hubieses flipao!.
A mí, que nunca me ha gustado el fútbol, a mí que odiaba el carrusel deportivo los domingo por las tardes, y como el perro de Paulov, su melodía me causaba espasmos...el colegio, los deberes sin hacer...Bebe, soberano...Uff.
Pues ahí me tenéis, escuchando futbol de fondo todo el día, yendo a partidos que me interesan un pimiento, y tratando de contestar con gran entusiasmo a mi hijo: ¡Si, claro, claro, hubiese flipao!

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Dama de otoño

Con su perfume dulce y profundo ha invadido las calles de la ciudad en este noviembre extrañamente cálido.
Cuando oscurece sale a pasear por las callejas y desde la profundidad de los patios exhala su aroma invadiendolo todo.
Camino a la luz de las farolas y mi sombra resuena entre los adoquines de oro viejo. No la veo pero ella me acompaña, me sigue, me invade, con sus efluvios narcóticos.
Subo a mi azotea a recoger la ropa tendida y al abrir la puerta el aire tibio y perfumado me recibe y flota sobre las torres iluminadas.
Me saluda y me encanta.
La dama de noche.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Puente de Todos los Santos II

El agua estaba helada pero los más valientes nos bañamos antes de comer y los niños todos. El sol estaba radiante, la playa vacía y el cielo azul. Bañarse así, fuera de temporada se disfruta más. El día anterior en Sevilla ya hacía fresco y estábamos todos inmersos en la vorágine de nuestras tareas habituales, oficina, cole, clases, deberes; llevar y recoger niños…
Y a sólo unas horas y no muchos kilómetros ¡otro mundo!.

Habitación con vistas
 He de romper una lanza en pro de las playas gaditanas (que son las mías) y es que su arena fina y dorada son incomparables, estas del mediterráneo es negruzca.
Al fondo se recortaba el Peñón. Así visto tan de cerca, emergiendo abruptamente del mar, hace un efecto peculiar y asombroso. Como no, también doloroso. Pensar que se halla en manos de la “pérfida Albión”…
África, entre brumas, elevaba sus montañas grises azuladas sobre la línea azul grisácea del horizonte marino, perfilándose en un cielo alto y limpísimo, sugestiva, incitante. ¡Tan cerca y tan lejos!
Entonces nos percatamos de que verdaderamente somos el sur más sur y del carácter excéntrico con el que siempre se nos habrá visto desde la Europa fría de anglosajones y teutones.


Benahavís, es un pueblo idílico, lo que saben bien los extranjeros que lo han ocupado al completo. Entre la sierra y el mar y un clima único.
Al día siguiente me impacto la visita a Puerto Banús. Hacía años que no iba. Realmente te hace pensar. Cómo se pueden poseer esos barcos, cómo se pueden comprar en esas tiendas…
No sé, en Londres o en París impactan menos, pero aquí, tan en medio de la nada, un puerto con unos comercios mirando al mar, esperando la entrada de los yates para que sus pasajeros se gasten seis mil euros en un bolsito, o cuatro mil en una “rebeca”… Si están en los escaparates, supongo que alguien lo comprará, digo yo…
¿Se puede uno acostumbrar a eso? ¿Se puede ser frívolo hasta ese extremo? Es obvio que sí. Uno reconoce la capacidad del ser humano para acostumbrarse a todo. ¿Cómo se puede vivir en un campo de exterminio? Pensamos cuando vemos esos reportajes tremendos o películas sobre la infamia, yo no lo soportaría, moriría antes. Pues no, se sobrevive. Algo así debe pasar con la fastuosidad del dinero y la vida del lujo desorbitado, que al final uno se acostumbra y se cree que se lo merece… No sé…
Sencillos zapatitos, expuestos como joyas. ¿El precio? Ni lo sé.
Pedazo de automovil. El dueño antipático como él solo, cogío un cabreo de espanto cuando los niños se acercaron y comenzó a pitar . Se fue como una exhalación en medio de nuestras risas.
Los coches descapotables pasaban a nuestro alrededor y los niños se hacían fotos junto a ellos, con unas marcas carísimas (cuyo nombre yo desconocía).

Después fuimos a misa a Marbella. En la Iglesia Mayor, nos sentimos como en casa tras ese paseo por la extravagancia. Cada cosa se puso en su sitio. Qué confortable saberse invitado, sentirse parte, de lo sencillo, lo íntimo y lo importante.
El mar seguía siendo el mar...

lunes, 4 de noviembre de 2013

PUENTE DE TODOS LOS SANTOS I


Aprovechando el largo fin de semana, toda la familia paterna, hemos ido de viaje a la Costa del Sol.

Los veintitantos: abuela, padres, nietos, tíos, sobrinos…
Hemos copado el hotel donde descansaban plácidamente algunos ingleses y alemanes.

Los niños lo han disfrutado como enanos y los mayores también.

El hotel de Estepona, fantástico, con sus múltiples piscinas, amplias habitaciones con vistas al mar y, madre mía, desayuno y cena buffet incorporados.
Los pequeños se atiborraban de helados y tartas de chocolate y los padres de todo lo demás.

Mi madre intenta que todos los años tengamos unos días de “confraternidad”, muy preocupada porque siempre estemos muy unidos, también cuando ella no esté. Dice que ante cualquier síntoma de desunión se aparecerá. Intentaremos ser obedientes, por lo que pueda pasar…

Las calabazas de jalogüin, las caninas, y las telarañas, “adornaban” todo el hotel. En fin esto es lo que hay, como para salir huyendo.

Lo de la Costa del Sol, se entiende. Eso de que todos los jubilados del mundo se vengan a morir al mar. Vaya clima, vaya aguas y vaya baños que nos hemos pegado en playas y piscinas en pleno mes de noviembre.

Sobre las excursiones y demás experiencias ya hablaré mañana si Dios quiere y el tiempo no lo impide… (intentaré incorporar fotos)

martes, 29 de octubre de 2013

SE ABRIÓ EL TELÓN



Ha comenzado la temporada de ópera en El Maestranza.
No siempre los recortes son negativos. Estos nos han permitido ver una grandiosa representación de Aida. Muy clásica, muy teatral. Espectacular. Pero los decorados eran de papel pintado. Nada más y nada menos que del año 1945. Únicos restos del incendio del Liceo.
Muchas veces las macroproducciones son un puro disparate. Lo que demuestra que ingenio y arte son imprescindibles, porque lo que no da natura Salamanca…


(Como en you tube hay de todo, aquí dejo un vídeo con los últimos minutos, la escena de la tumba. Uno de los dúos más hermosos de la historia de la ópera)







  



martes, 22 de octubre de 2013

De rosas y juguetes...






Los pequeños dilemas, nimios, que surgen a cada momento.

¿Cortar o no la rosa?

Da cierto reparo despojar al rosal de su flor. Es tan bella, y sólo tiene una. Pero está lloviendo y no vamos a salir a la azotea estos días. Cuando lo hagamos otra vez, habrá dejado atrás la eclosión de su instante perfecto y estará agotada, casi deshojada.
Arranco el tallo, también se me desgarra algo, sutilmente, por dentro. Ahora reposa en un vaso de cristal en el escritorio de la entrada. Cada vez que paso me recreo en su su hermosura. La veremos madurar, convertirse en esa rosa pura que contiene en sí todas las rosas y morir en estas tardes de otoño.

Segundo dilema. Reyes me manda que tire la basura, y sin que lo vean los niños, me entrega una bolsa con juguetes rotos, o simplemente viejos, ya no los usan. Pero yo veo los cochecitos de plásticos de colores, y una jirafa de peluche ajada, y un monederito amarillo... y veo las manos que los tocaron y que disfrutaron con ellos, y las tardes de juegos y la ilusión perdida y sobre todo el tiempo que pasa.
No se puede guardar todo. Me ocurre lo mismo con los libros de "trabajitos" del cole, los dibujos con rotuladores y garabatos... En una familia con niños tanta acumulación acabaría por echarnos a nosotros. Reyes que es ordenada y práctica, y lleva la intendencia de la casa, lo sabe bien y no duda en deshacerse de lo inútil. Ya en la calle deposito dos bolsas dentro de los contenedores, la de los juguetes la dejo fuera. Todavía tienen una última oportunidad, tal vez alguien, han sido parte feliz de mi familia, se apiade de ellos...

lunes, 21 de octubre de 2013

DE HÉROES Y MÁRTIRES



Cuadro de Ferrer Dalmau, sobre la batalla.
 Menos mal que también de vez en cuando saltan a los titulares personas ejemplares. La cosa estos últimos días va de mártires y héroes. Por una parte las beatificaciones de los asesinados por ser católicos en la Guerra Civil, que murieron perdonando y no renegaron de su fe (con lo fácil que les hubiese sido) y por otra parte la visita que hice hace unos días a la exposición de "El regimiento de Alcántara" en Capitanía de Sevilla.

¡Admirable, asombroso, emocionante!
Es bueno que sepamos que hubo, que hay, otros hombres con otros valores...
Remóntense al desastre de Annual, a la trágica guerra de África, llena de incompetencias, errores, corrupción. En desbandada más de cinco mil hombres, soldados y oficiales (estos los primeros) tratan de sobrevivir en un sálvese quien pueda, indigno y vergonzoso, instado por el propio mando.
Eso sí, comprensible. Detrás vienen los rifeños con alfanjes afilados cortando cabezas a diestro siniestro y jugando al tiro al blanco, parapetados en los desfiladeros de salida. Como trofeos lucen las cabezas de los degollados en sus picas. Los muertos son despojados de todo lo que tenga algo de valor y yacen con la boca abierta, profanados, tras arrancarles las dentaduras de oro. Y cosas peores...
Comprensible pues, el terror y la huida, que no justificable.
En esto, el Regimiento de Alcántara, que se remonta a los Tercios de Flandes, al mando del Teniente Coronel Primo de Rivera (Fernando), hermano del Dictador, es mandado a atacar a los moros, en una ofensiva que permita entretenerlos y ampare la huida de los demás.

El desolador campo de batalla tras el combate. Foto ABC

Es mandarlos a una muerte segura. Como así fue. De 691 miembros del mismo murieron 541 en cuatro horas, en sucesivos ataques en los que iban cayendo sistemáticamente, sin piedad, acribillados.
Lo verdaderamente grande es que ellos lo sabían desde el principio y no dudaron. Sabían que su vida salvaría muchas vidas. Era la hora de cumplir con su deber. (Qué raro nos suena esto hoy en día). Pues sí, cumplieron, y salvaron vidas: unos cinco mil hombres. A una media de diez vidas cada muerto.
Héroes sin lugar a dudas. También los veterinarios del regimiento, los herradores, los jóvenes cornetas, de no más de 15 años, se incorporaron voluntariamente cuando ya no quedaban casi soldados...
¿Quién hoy haría una cosa así? Me gustó la exposición. Es bueno, muy bueno, que estos hechos se conozcan, para que veamos que en medio de la barbarie siempre nos quedarán los héroes y los mártires.