martes, 10 de julio de 2012

Viaje a Navarra

La semana pasada estuvimos (toda la familia) en Navarra, concretamente en Estella. Paisajes inolvidables, baños en ríos helados, noches tapados ¡con mantas!...
Lo mejor... el románico. Mi sensibilidad andaluza se agudiza, poco acostumbrada a su visión cotidiana. Aquí de eso no hay, empezamos en el gótico, antes estaban los moros, que tampoco están mal, por cierto, pero es distinto.
Qué fortuna poseer el camino de Santiago. Una de las cosas más admirables y emocionante es entrar en esas iglesitas puras de formas, sencillas, casi vacías y encontrarse ante la ingenua mirada de la imagen sedente de la virgen y el niño, que desde hace mil años allí permanecen, esperando al peregrino. Y lo mejor es que esas iglesiucas sin gente están vivas, llenas, palpitantes en su sobriedad. En todas ellas se vislumbra la llamita temblorosa que, humilde, anuncia que el sagrario está habitado.
Para mí ha sido conmovedor encontrar en medio de la nada, en una despoblada llanura, la perfecta simetría de Santa María de Eunate. Su octogonal figura resalta sobre los leves cerros y dentro el Sagrario, perenne.
Ahora que muchas iglesias se convierten en museos y que una vez pasado el culto permanecen tristemente desoladas, merece destacarse este ejemplo de fe, responsabilidad y belleza.

El último Rafael

Aunque difícil, no es imposible. Logré pasear a través de los lienzos de Rafael en el Prado con los cinco churumbeles.http://www.museodelprado.es/exposiciones/info/en-el-museo/el-ultimo-rafael Un matrimonio inglés, admirado, me felicitó amablemente (se agradece). Hay que decir que la genialidad del italiano lo permite. Es la única vez que Manolito (erase un niño a un balón pegado) se retrasaba mirando un cuadro. Las hermosas madonas lo merecen. Es una pintura bellísima, con escenas que los niños conocen, muy cercanas a su sensibilidad sencilla y delicada.
Es interesante como resaltan las sutiles diferencias entre el maestro y su discípulo, Julio Romano. Siendo este magnífico, al apreciar dos obras comparadas se nota la genialidad de uno sobre otro.
Me quedo con el admirable retrato de Baltasar de Castiglione, por lo significativo del personaje y por su magistral calidad: sobre tonos grises la inteligente mirada azul del humanista. Invita a pararse largo rato delante para descifrar su alma plasmada en el lienzo.
Pilar, con sus tres años, no me lo permitió. Su manita aprisionada por mi le impedía traspasar los cordones de seguridad, que no paró de tocar, provocando infartos en los amables vigilantes, en cuyos pechos colgaban unos aparatitos que vibraban y sonaban a cada sacudida. ¡De infarto!

viernes, 29 de junio de 2012

Aquí reina el instante.


Ayer tuve una grandísima satisfacción. Organizamos el año pasado un curso sobre Gestión del Patrimonio. Diseño, organización y producción de exposiciones, que se ha desarrollado los últimos meses.
Nuestros alumnos, como proyecto de fin de curso han hecho realidad una exposición magnífica de fotografía. Aquí dejo el blog que han elaborado, estupendo trabajo: http://aquireinaelinstante.wordpress.com/
Hoy se inaugura.
Y sorprendente,  el hilo conductor que han elegido es un poema de una de mis poetas favoritas, la polaca Wislawa Szymborska  y que da nombre a la exposición. Aquí reina el instante. ¡Qué acierto!

Camino por la ladera de una verdeante colina.
Hierba, florecillas en la hierba,
como si fuera un cuadro para niños.
Un neblinoso cielo ya azulea.
Una vista sobre otras colinas se extiende en silencio

Como si aquí nada hubiera de cámbricos, silúricos,
ni rocas gruñéndose las unas a las otras,
ni abismos elevados,
ninguna noche en llamas
ni días en nubes de oscuridad.

Como si no pasaran por aquí llanuras
en febriles delirios,
en helados temblores.

Como si sólo en otros lugares se agitaran los mares
y desgarraran las orillas de los horizontes

Un bosque que aparenta un bosque por los siglos de los siglos, amén,
y en lo alto unos pájaros que vuelan en su papel de pájaros que vuelan

Hasta donde alcanza la vista, aquí reina el instante.
Uno de esos terrenales instantes
a los que se pide que duren.

miércoles, 27 de junio de 2012

A proposito de SORTU y la reciente STC

El Tribunal Constitucional ha dictado una sentencia que desautoriza un Auto del Tribunal Supremo en el que se consideraba a SORTU una continuación de Batasuna, según hechos probados en aquel Auto.
Así lo consideraba el ministerio Fiscal, y así lo consideraba el Abogado del Estado.
Así lo han considerado también cinco miembros del propio TC en voto particular.
También es cierto que en auto del TS hubo, de los 16 magistrados, 7 que discreparon en voto particular.
Con todo, ha habido 16 “expertos” que consideran a SORTU ilegal frente a 11 que lo consideran legal.
De lo dicho se deduce que personas especialmente preparadas, estudiando en profundidad el asunto han llegado a conclusiones opuestas. Por tanto hay que deducir que no se trata de una cuestión clara e indubitada. Leyendo los argumentos de unos y otros se puede colegir que  ninguno dice ninguna “barbaridad”, aunque se pueda discrepar.
Visto desde fuera y sin entrar por tanto en los argumentos (que he leído con interés) de cada uno, y repito, “razonables” ambos, cabe preguntarse:
¿En la sociedad española quiénes son los buenos y quiénes son los malos? Eso sí que está claro, no hay discusión: los terroristas y su entorno son los malvados frente a la sociedad democrática y especialmente las víctimas y sus asociaciones.
Puestos a elegir, ¿tú a quien apoyarías? Es decir, si te encontrases en la posibilidad de decidir o decantarte por dos posturas razonables ¿por cual lo harías por la que favorece a los buenos o la que favorece a los malos?

¿De verdad que esos magistrados que han votado a favor de la legalización de Sortu, con todo lo que eso conlleva de financiación, poder y consolidación, han seguido  los dictados de su consciencia de un modo radical y es eso lo que no les ha permitido favorecer a los buenos, aunque se les  supone preferencia por ellos? ¿O es que hay otros intereses espurios, negociaciones políticas, agradecimientos pagados?
Cada cual que saque sus conclusiones.

¡ESPAÑA! ¡ESPAÑA!

"El futbol es una tontería, es intrascendente, once tíos detrás de una pelota"...
Sí, sí, todo eso me lo sé y lo he repetido como un mantra a lo largo de mi vida.
Pero... y lo que yo disfruto estos días viendo jugar a España, con Manolito, mi hijo de 6 años pendiente de la pantalla, la camiseta "oficial" colocada ¡con la estrella! y la bandera en el balcón. ¡Y esta noche además comiendo caracoles!
Quien me quita a mí el salto gozoso cuando gritamos gol.

¿No será que estaba equivocado?

martes, 26 de junio de 2012

No despreciéis a alguno de estos pequeñuelos...

Cada cual según su estado o condición tiene su gran responsabilidad para que este mundo siga mejorando, más aún si queremos salir de la crísis. Pilar, mi hija de tres años, también tiene la suya. Según su profesora:

·        Seguir mejorando en las técnicas de trabajo, como son el coloreado, rasgado y hacer bolitas.
¡A ello!

lunes, 25 de junio de 2012

Cómo dar de alta a la empleada de hogar en sólo 100 pasos. (Cuento al estilo de Kafka)

Madre mía. Si Larra levantara la cabeza se moría otra vez. Ni nuevas tecnologías, ni siglo XXI, ni gaitas, aquí, como Julio Iglesias, la vida sigue igual. Llegas a una oficina pública ( siempre llena de público) y te encuentras al puro Galdos y sus covachuelas, funcionarios, leguleyos y pipaones. Tenía que ir a dar de alta a la empleada de hogar para adaptarla a la nueva normativa. ¡Ojú, el de la luz! Primero,  póngase usted a leerse todos los formularios, decretos, manuales y normativa que algún alma caritativa ha tenido a bien enviarte por correo electrónico: que si hay que prorratear las pagas, que si la cuota la abona el empleador (que resulta que eres tú mismo) que si el contrato es a tiempo parcial, que si indefinido, que si hay derecho a indemnización por despido... ¡Otra vez, ojú!¡que miedo quillo!, que ahora resulta que somos patronos, y llevamos una empresa, ¡ea, pues palante, que le vamos a hacer! Allá que voy, hay que pedir permiso en el trabajo (el horario sólo es de mañana, faltaría más) y me planto con un cuarto de hora de anticipación en la oficina correspondiente de la Tesorería General de la Seguridad Social. El coche en zona azul, no tenía cambio para echar una moneda. Total si empieza a las 9 y en un cuarto de hora ya estoy aquí de nuevo, no me van a multar por eso. (¡qué candor, que inocencia, que pureza de pensamientos!¡un cuarto de hora!) Ya había varios esperando en la puerta. Cuando se abre, me entregan mi número. No está mal, el C-400. Bueno, a esperar. Cuando escuchas el bocinazo miras la pantalla y ves que te toca, mesa 3. (ya ha transcurrido más del cuarto de hora que presumías) Allá que vas, te santiguas internamente e intensamente, o cruzas los dedos, cada cual a lo suyo.
Me ha tocado una señora madura, parece que está dispuesta a colaborar. (menos mal que el hado no ha dirigido mi destino frente al tío mal encarado de la mesa 10,¡Deo gratias!).
-El modelo no es-  Eso es lo primero que escucho. ¡Ay mi madre, eso lo sabía yo! ¿y ahora qué hago? y como es obvio, aunque yo he realizado cálculos durante horas en mi casa, la paga extraordinaria no estaba prorrateada en el cálculo del salario mínimo sobre el que se aplica el porcentaje de las horas que realiza semanalmente la empleada , ¡toma ya¡ Pero como he tenido suerte la mujer me ayuda a calcularla. Pero al final, después de varios tachones en la documentación y en vista de que había cambios sustanciales y había de firmarse de nuevo, me dice: vuelva usted mañana. ¡Ojú. Qué le vamos a hacer!, y me advierte -pero que sea conmigo- y me da su nombre, de flor,- que ya tengo abierto el expediente y el número de yo que sé qué cosa.- Yo no protesto, estoy deseando salir ya, llevo más de media hora dentro y el coche fuera de plazo. Me voy que escarbo. Uff, menos mal, no hay papel alguno en el parabrisas. ¡Si después de todo hoy es mi día de suerte!

Lunes por la mañana. Permiso de nuevo en el trabajo. Cola otra vez. Cuando abren y mientras el recepcionista preguntan a los demás por sus trámites, yo como ya soy experto, me adelanto y pregunto por Rosa. -No, no, que coja número como todos- se escucha a Rosa desde lejos.  Me intento explicar. -Si no me importa esperar turno, pero tiene que ser con Vd., que yo soy el del otro día. y...,- Vale , vale- malhumorada- pero que coja número.-  Bueno pues que le vamos ha hacer. Otra vez a esperar. Esta vez he venido en bicicleta y la dejado bien aparcada.
Mi turno, por fin: ¡No puede ser: mesa 10!. Ahí me esta esperando, al acecho, el bilioso mal encarado. ¿Pero este hombre que tiene? ¿Que le hecho yo que me mira con tanto encono? Asustado me siento en el borde de la silla; no me atrevo a toser.- Mire yo.. es que su compañera me dijo que ya tenía el expediente abierto y que...- ni caso. Inspecciona los papeles con saña. Levanta la mirada depredadora y me espeta: aquí falta el dni de la empleadora.¡ Ojú! - Es que me dijo su compañera que no hacía falta.- (Todo muy bajiiito). -Ah sí-  responde fieramente.-¡ pues estamos bien! - (Me veo otra vez en mi casa). Casi me levanto ya. ¡Rosa,- se pone de pié triunfal  sacudiendo los papeles con fuerza y con mucha mala idea para que todos escuchen su voz engolada- ¿y tú no pides el DNI para esto?- Madre mía, que me pega. Me hundo en mi asiento y bajo la cabeza.  La mujer  que lo debe conocer solicita tramitarlo ella, rezo por que así sea y aprieto los puños. Con desgana y olímpico desprecio se lo pasa. Huyo como alma que lleva el diablo. Ni siquiera responde a mi adiós muy buenas, como tampoco respondió a los buenos días. ¡Anda ya y ahí te las den todas, pedazo esaborío! ¿quién te mando meterte en atender al público? ¡Si tenías que estar en una mazmorra como un hurón! En fin, el hombre tendrá ulcera. Por fin me siento con mi flor. Comienza a leer los papeles, cuando lleva un rato me dice ¡pero si tu eres el del otro día! ¡Cómo no me has dicho nada! ¿Le atizo o no le atizo? Obviamente no lo hago que quiero terminar los trámites. Tengo todo correcto, además se siente culpable y, rara avis, pide perdón (ya no sólo es el Rey, menos mal)  y ¡POR FIN! me da el alta. ¡¡¡ALE-LU-YA. ALE-LU-YA!!!
¡Ea! pues esto es lo que hay y suerte que he tenido. Sólo dos viajes. ¿Qué más quiero? 

Mariano José, hijo, ¡No vuelvas, no vuelvas, que te mueres otra vez!